Parroquia Santiago de la Espada

Quintanar de la Orden (Toledo)


NOVIEMBRE, mes de los difuntos

 

Con la visita al cementerio y la oración por nuestros difuntos, especialmente en el mes de noviembre, confesamos nuestra fe en la resurrección de la carne y la vida eterna. Nuestros sufragios por los difuntos son además una confesión explícita de nuestra fe en la Comunión de los Santos, convencidos de que la Iglesia peregrina, triunfante y purgante formamos el único pueblo de Dios.

Todos, vivos y difuntos, estamos espiritualmente unidos por lazos tan invisibles como reales. Todos nos necesitamos y podemos ayudarnos. Por eso, acudimos cada día al Señor y nos encomendamos a los Santos, también encomendamos nuestros quehaceres a la intercesión de las almas del purgatorio, y, a estas, también nosotros podemos ayudar a aligerar su carga y a acortar la espera del abrazo definitivo con Dios, con nuestras oraciones, sacrificios y sufragios, singularmente con el ofrecimiento de la santa Misa. Como es natural, hemos de encomendar en primer lugar a nuestros seres queridos, familiares, amigos y conocidos, pero también a todas las almas del purgatorio, sobre todo, a aquellas que no tienen quienes recen por ellas o están más necesitadas.

Por la resurrección del Señor, los cristianos sabemos que somos ciudadanos del cielo, que la muerte no es el final, sino el comienzo de una vida más plena, feliz y dichosa, que Dios nuestro Señor tiene reservada a quienes viven con fidelidad su vocación cristiana y mueren en gracia de Dios y en amistad con Él.



PLAN PASTORAL DIOCESANO CURSO 2019-2020

La familia: Iglesia doméstica y sacramento del amor, tema del 8º programa anual del desarrollo del Plan Pastoral en la archidiócesis de Toledo, con el lema “Haced lo que él os diga”. Puedes conocer más sobre el programa anual y la carta del Sr. Arzobispo: 



‘CHRISTUS VIVIT’, la exhortación apostólica del Sínodo de la Juventud

 

El Vaticano publicó este martes 2 de abril la Exhortación Apostólica Postsinodal Christus vivit (Cristo vive) firmada por el Papa Francisco en Loreto, en el Santuario Mariano de la Santa Casa, el 25 de marzo de 2019. Se trata de un documento especialmente dirigido a los jóvenes de la Iglesia, pero, también, a todo el Pueblo de Dios. Esta Exhortación Apostólica es el resultado del Sínodo sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional que se celebró del 3 al 28 de octubre. El Papa finaliza el texto de la Exhortación Apostólica animando a “correr más rápido que los lentos y temerosos”, y les recuerda que “la Iglesia necesita su entusiasmo, sus intuiciones, su fe. ¡Nos hace falta!”